03.10-2026 SÁBADO DE TÍTERES EN CUENCA Grupo Rodorín de Madrid
Durante
mucho tiempo he estado buscando cómo se llama eso que lleva dentro el cascabel,
ese primer diente que echó un día y que guarda como un recuerdo de su infancia,
y que pudiendo ser posta de una bala es posta reidera. Hasta que un día di con
la palabra "Rodorín", la íntima triquiñuela del cascabel, su diente
desdentado, lo que le da esa sonrisa mellada que suele tener. ¿De qué río de
piedrecitas casi invisibles provienen esos cantos rodados que hay en el fondo
de los cascabeles y que son como su alma alegre y dichosa? Sin ese pedregullo
escondido los cascabeles serían mudos y poco inteligentes. El secreto, pues, de
la chistosidad del cascabel, está en ese ardite que tiene el nombre saltarín de
"Rodorín".
